La Ley del Karma

Karma significa, literalmente, acción. La acción es la forma externa de un pensamiento y un deseo, y, en el propio instante de cumplirse ese deseo, da nacimiento a un nuevo pensamiento y deseo, formando los tres un círculo perennemente renovado. La relación de estos tres, como “acción” y los interminables entrelazamientos de tales acciones como causas y efectos, se hallan todos incluidos en la palabra KARMA, que es una sucesión de hechos reconocida en la Naturaleza, es decir, una Ley. Por los cuales, Karma se llama la Ley de Causación o Ley de Causa y Efecto; es la Ley de una fuerza y de los resultados por ella producidos. Esta fuerza puede actuar en el plano físico o mundo del movimiento, en el astral o mundo del sentimiento, y en el mental o mundo del pensamiento.
 
Aspirar, soñar, planear, pensar, sentir, actuar, todo esto significa poner en movimiento fuerzas de los tres mundos; y, de acuerdo con el uso hecho por el hombre de tales fuerzas, crea buen karma o mal karma, al ayudar o perjudicar a otros. Puesto que es él una unidad en una humanidad de millones de individuos, y no una individualidad aislada, cada pensamiento, o sentimiento, o acción suya, afecta a sus semejantes en proporción a la proximidad de cada uno a él como distribuidor de fuerza. Cada vez que hace uso de tales fuerzas, ya sea para auxiliar o para dañar al todo, del cual es una parte, le trae un resultado, esto es, una reacción resultante de su acción sobre los demás.
 
Debemos comprender que la Ley del Karma no es una regulación artificial establecida por alguna autoridad externa, sino que se trata de una ley natural, no establece penas ni condenas, sino que establece sólo una invariable secuela de condiciones; dada cierta condición, invariablemente seguirá tal otra condición; y la consecuencia jamás varía. A la primera condición se le llama CAUSA, a la segunda el EFECTO.
 
No tiene una ley natural carácter alguno de mandato; nos deja en libertad para elegir, pero señala tales o cuales resultados que inevitablemente sucederán como consecuencia de nuestra elección; y sea cualquiera la condición que hubiéramos elegido, debemos aceptarla con su inevitable secuela. Esta ley es invariable; y la invariabilidad de la ley no ata, libera. La ciencia demuestra que el conocimiento es condición de libertad, y que solamente en la medida de su conocimiento puede el hombre alcanzar predominio: la naturaleza se conquista por la obediencia. Lo que un hombre cosecha, eso sembró en el pasado.
 
En la materia tan fina de los mundos superiores, la reacción de ninguna manera es instantánea, a menudo transcurren largos períodos de tiempo, pero se presentará inevitable y exactamente.
Cómo llegar a ser el dueño de su propio destino – Los tres hilos de la cuerda del destino.
 
Hay tres leyes subsidiarias de la Ley General de Karma; y para modelar nuestro propio futuro se requiere un conocimiento del método de aplicación de ellas. Los “tres hilos de la cuerda del destino” son:
 
1. El pensamiento crea el carácter.
 
El carácter de un hombre es la totalidad de sus cualidades morales y mentales. “Hombre” significa “El Pensador”, por tanto, tal y como un hombre piensa, así es.
 
La razón de estos hechos es que cuando la mente se ocupa de un pensamiento particular, se establece en la materia un tipo definido de vibración, y, mientras mayor sea la frecuencia con que se origina esta vibración, adquirirá mayor tendencia a repetirse automáticamente en la materia del cuerpo mental, hasta que llega a constituir un hábito.
 
Para crear un hábito de pensamiento, deberá el hombre elegir una cualidad deseable (una virtud, una emoción), y pensar entonces persistentemente en ella. Deberá meditar deliberadamente en ella todas las mañanas por algunos minutos, y persistir en aquella creación mental hasta que se forme un hábito y se haya creado la virtud dentro de su propio carácter, lo cual se efectúa especialmente cuando pone él en práctica el pensamiento en su vida diaria. En vidas anteriores creó el carácter con que nació en esta vida, y ahora está creando el carácter con el cual morirá, y con el que renacerá; y el carácter es la parte más importante del karma. Las aspiraciones elevadas de una vida, florecen como capacidades en la siguiente; y una voluntad decidida de servicio inegoísta, tiene como resultado la espiritualidad.
 
2. El deseo crea las oportunidades y atrae los objetos.
 
La voluntad es la energía del YO, una concentración interior que impulsa a la acción. Cuando tal energía es atraída por objetos exteriores que nos acarrean placer o sufrimiento, se la llama DESEO. Entre el deseo y el objeto deseado hay un lazo magnético, y nuestro deseo atrae hacia nosotros lo que deseamos, así como el imán atrae y retiene el acero dulce. Puede haber obstáculos o dificultades, pero inevitablemente aquel deseo se cumplirá, a veces en la misma vida, a veces en alguna de las posteriores.
 
El deseo lo dirige a uno hacia el lugar donde puede obtenerse el objeto deseado, y ésta es una de las causas que determinan el lugar de nuestra nueva reencarnación. Vemos, pues, cómo el deseo une al que desea y a lo deseado, es decir, crea las oportunidades y acerca lo objetos.
 
Por tanto deberíamos ser muy cuidadosos respecto a lo que deseamos, y deberíamos asimismo poner a prueba el valor del objeto deseado, pues inevitablemente vendrá a nosotros más tarde y podría entonces parecernos como cenizas en la boca.
 
3. La acción crea las condiciones del medio ambiente.
 
Las acciones son resultado de nuestros anteriores pensamientos y deseos, y el karma de la mayor parte de ellas queda agotado cuando se ejecutan, si bien nos afectan indirectamente porque dan origen a nuevos pensamientos y deseos. La labor de este “hilo” introduce en nuestro destino felicidad externa o desgracia externa. En la medida que un hombre hubiere hecho físicamente dichosas o físicamente infelices a otras personas, cosechará kármicamente, de su acción, circunstancias físicas favorables o desfavorables, que le aportarán felicidad o sufrimiento físico.
 
Por consiguiente, la reacción de nuestros pensamientos sobre nosotros mismos es la adquisición de carácter y de facultades; la reacción de nuestros deseos sobre nosotros mismos es la consecución de oportunidades, de objetos y de poder; la reacción de nuestras actividades sobre nosotros mismos es nuestro medio ambiente, las condiciones y circunstancias, los amigos y enemigos que nos rodean. Traemos con nosotros al nacer, dos partes de nuestro Karma: nuestro carácter mental y nuestro carácter emocional, y nacemos en la tercera parte, o sea nuestro medio ambiente, incluyendo nuestro cuerpo físico. Y así el hombre es el creador y modelador de su futuro, el “arquitecto de su propio destino”.
Karma y Fatalismo.
La Ley de Karma es como toda otra ley de la Naturaleza: ata al ignorante y da poder al sabio; no es una fuerza compelente, sino habilitante; y establece que, si bien estamos ligados por lo que ya hemos hecho en el pasado, podemos, en cualquier momento, modificar y modelar el futuro por la elección que hagamos; y que el esfuerzo diligente en el ahora es superior al destino o a los resultados de nuestro pasado.
Nuestro Karma es de naturaleza mixta, no una corriente que nos arrolla, sino algo constituido por pequeñas corrientes que van en diferentes direcciones, neutralizándose a veces unas a otras, con un resultado neto extremadamente pequeño. Y así, como en la balanza del Karma no están todos los pesos en un solo platillo, y como se encuentran tales pesos casi balanceados, la presión de un dedo puede hacer oscilar la escala; y aunque algunos de nuestros antiguos pensamientos, deseos y acciones estén de parte nuestra y otros en contra nuestra, por el esfuerzo actual que hagamos, podemos inclinar la balanza hacia el lado que queramos y conquistar así nuestro pasado. Debemos aspirar a cosas algo mayores que las que creemos poder efectuar, y la fuerza kármica adquirida en el pasado vendrá en nuestra ayuda; y aunque fracasemos, el poder que desarrollemos pasa al repositorio de nuestras fuerzas; y así el fracaso de hoy es la victoria de mañana.
Lo Inevitable y El Libre Albedrío.
Tan sólo el Uno se halla absolutamente libre. El hombre es relativamente libre dentro de limitaciones que él mismo se ha impuesto; y si bien es impotente para detener la marcha de la evolución, sí puede trabajar él a favor o en contra de esta Ley evolutiva , apresurando o retardando su propio progreso dentro de ciertos límites, según su voluntad. Por el ejercicio de su libre albedrío se ha creado necesidades para sí; por la repetición de acciones bajo la guía de su propia voluntad se ha creado costumbres, ambas son, o llegan a ser, limitaciones.
 
A través del pensamiento, del deseo y de la acción, el hombre se encuentra encadenado desde el interior por estos tres hilos del destino, de los que ya hemos hablado; pero entre todas estas ligaduras internas o externas, él permanece siendo la divinidad libre; puede ejercitar su libre albedrío a pesar de que al hacerlo se encuentre impedido por las cadenas internas que él, voluntariamente, ha asumido con la idea de experimentar los fenómenos de los planos densos así como por las ligaduras externas que él ha forjado en sus luchas con la más densa materia.
 
Todas nuestras circunstancias son el resultado de nuestro karma, el cual crea necesidades para nosotros, pero, a pesar de hallarnos limitados por estas cadenas que nos impusimos, podemos modelar el futuro, y si bien no nos es posible trascender súbitamente los límites, si podemos extenderlos gradualmente, hasta que adquirimos para nosotros mismos una libertad prácticamente ilimitada en dirección hacia el bien. La ignorancia es la causa del encadenamiento, al paso que el conocimiento nos trae la liberación y el libre albedrío, ya que mediante la sabiduría es como el hombre se conoce como uno con la Divina Vida, y actúa cono un agente libre y responsable en armonía con la Divina Voluntad.
Cómo llegar a moldear el propio Karma.
En primer lugar deberíamos examinar los “tres hilos del destino” ya explicados. Inspeccionar cuidadosamente nuestro Haber, sus facultades y cualidades innatas, ya sean buenas o malas, sus poderes y debilidades, sus oportunidades presentes y su actual medio ambiente. Entonces deberíamos seleccionar las cualidades que conviene fortalecer y ponernos manos a la obra para modificar nuestro carácter, considerando las cualidades, una por una y utilizando el poder mental para adquirirlas, sin pensar jamás en las debilidades, sino en las potencias correspondientes; y así, pensando en aquello que deseamos ser, gradualmente, pero de manera inevitable bajo el funcionamiento de la Ley, llegaremos a ser lo que realmente queremos ser.
 
Si cometemos errores, podemos modificarlos poniendo en juego fuerzas neutralizadoras. Y así, al enviar un fuerte pensamiento de amor inmediatamente después de haber cometido el error de emitir un pensamiento de odio, podrá contrarrestarse lo que de otra manera hubiera sido el inevitable efecto del odio, ya que “el odio sólo cesa por el amor”.
 
En segundo lugar, la naturaleza del deseo no puede ser cambiada por el deseo, sino por medio del pensamiento, creando formas mentales de la oportunidad que desea y fijar su voluntad en tales formas. Si una persona sufre el vicio de la gula y la glotonería, deberá pensar en los desastrosos efectos de tal vicio para que, refrenando así el deseo, pueda nacer dentro de sí, el disgusto por tal vicio.
 
El medio ambiente es lo más difícil de cambiar, puesto que se trata de las más densas formas de la materia, pero deberíamos de tratar de cambiar aquellas cosas de nuestro ambiente que puedan ser capaces de ser cambias mediante un tenaz esfuerzo de nuestro voluntad, aceptando aquello que no puede ser cambiado como una oportunidad única de aprendizaje para poder adquirir virtudes como la paciencia, la fortaleza, la compasión y el perdón hacia todos aquellos que nos rodean. Así, laborando bajo el libre albedrío y la necesidad, podremos modelar nuestro karma y crear nuestro futuro destino.

Namasté.

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Campanas Tibetanas – Tingsha o Ting-sha

Los armoniosos Címbalos de meditación tibetanos, conocidos como Ting-sha o Ting-shags, al entrechocar, instantáneamente resuenan como un eco dentro del alma humana.

Su propósito es convocar; nos llama a la conciencia, la atención, al reconocimiento y recuerdo de nuestro ser.

El término tibetano Ting se refiere al repique del sonido del metal; también significa campanilla de metal de bronze o plata ofrendado en un altar Budista.
El término Sha significa colgado o suspendido. Así, Ting-sha toma los significados de címbalos suspendidos de metal sonoro y el de una nota musical sostenida.

Unidos por una correa de cuero, los címbalos se entrechocan ligera y delicadamente en sus bordes creando un tono suave o fuerte, un sonido claro, sostenido, puro, limpio y penetrante.

Aparejadas de acuerdo a su tono, son elaboradas de una aleación especial. Su grosor y forma son elementos importantes en la creación de armónicos, cuyo sonido llena la atmósfera de reververación ayudando a la mente a limpiarse de pensamientos.

En meditación son usadas para indicar el inicio y el término; al inicio dejas todo excepto el momento del aquí y al ahora; al final te despiertan física y espiritualmente a nuestra realidad o sueño material.

Tienen diferentes diseños, símbolos tibetanos e indios grabados en el metal, entre ellos: el mantra Om Mani Padme Hum,los ocho símbolos auspiciosos tibetanos, Dragones.

Las Tingshas han sido usadas en regiones Himalayas de Nepal, Tibet, India, Buthan; para sanación, meditación, relajación, purificación interna, el despertar interno, oraciones, mantras, canto devocional, danzas sagradas, ceremonias, rituales de limpieza de energías negativas, para armonizar el aura y espacios, restauración de la armonía y equilibrio, purificación del cuerpo y mente, traer claridad y foco en una meditación, en rituales para la muerte, para invocar o alejar a los espíritus etc.

Mi Tingsha.-

Nombre: Nefertari

El de la Izquierda:
Pesa 113 gm.
Tiene de Diametro 6,7 cm.
El de la Derecha:
Pesa 115 gm.
Tiene de Diametro 6,7 cm.

El Peso total es 230 gm. con las dos correas de cuero.

Tienen distinto sonido, caso raro en los Tingsha, pues se suelen emparejar por el mismo sonido.

Yo, al notar distinto sonido, me enamore de el, pues puedo sacar mas sonidos y por tanto los he separado para asi poder tocarlos con una baqueta por separado o juntos “chocandolos”.

En referencia a los grabados, te cuento que son 8 Simbolos Auspiciosos del Budismo.

Cada simbolo se llama y significa lo siguiente:

1 EL JARRÓN PRECIOSO (Tib.: Bumpa)
Contiene las innumerables cualidades del cuerpo de un Buda, contiene joyas espirituales.
El jarrón precioso representa el cuello de Buddha. Puesto que todas las enseñanzas del Dharma fueron enunciadas por el habla del Buddha, el jarrón precioso también simboliza las enseñanzas y principios de Dharma. La ofrenda del jarrón precioso es para desear que todos los seres sintientes puedan recibir la totalidad de las enseñanzas de Buddha.
2 LOS PECES DORADOS (Tib.: Sernya)
Denota felicidad y simboliza a los seres salvados del océano de la vida terrestre y del sufrimiento.
Los peces dorados representan los ojos de Buddha. El Buddha usa sus sabios ojos para mirar compasiva y fijamente al absoluto, para que los seres sintientes se liberen de su sufrimientos y obtengan felicidad. Por consiguiente también simboliza la sabiduría. La ofrenda de los peces dorados es para desear que la ignorancia de los seres sintientes pueda disiparse y puedan desarrollar sabiduría, comprender la verdad de todos los fenómenos.
3 EL LOTO (Tib.: Padma)
Emblema de la pureza original. Promesa de salvación o Nirvana.
El loto representa la lengua de Buddha. El Buddha habla incansablemente el Dharma a todos los seres sintientes para hacerles entender el Dharma. El loto crece en lugares fangosos y a pesar de ello su pureza no se corrompe por el barro. Por consiguiente, también representa la verdad última. La ofrenda del loto es para desear que nosotros también podamos tener la misma capacidad del Buddha de beneficiar a todos los seres. 
4 LA SOMBRILLA PRECIOSA (Tib.: Dug)
Denota respeto, protege contra los demonios.
La sombrilla preciosa representa la coronilla del Buddha. Está sobre la cabeza de Buddha como un paraguas puesto para proteger de la lluvia y el brillo solar. La sombrilla preciosa se usa cuando los maestros del vajrayana están dando empoderamientos y enseñanzas. La ofrenda de la sombrilla preciosa es para desear que todos los seres sintientes puedan liberarse de su sufrimiento y obtener la felicidad.
5 EL CARACOL DE CONCHA BLANCA (Tib.: Chudung)
Representa el sonido del Dharma que puede ser oído en todas direcciones.
El caracol de concha blanca representa las tres líneas del cuello del Buddha. En la tradición india, el caracol de concha se soplaba como signo de alarma durante los tiempos de guerra. El buddha-dharma también suena produciendo el mismo efecto que la alarma para todos los seres sintientes; tal es la representación del caracol de concha blanca. También significa que el sonido del Dharma puede oírse ampliamente a lo lejos. La ofrenda del caracol de concha blanca es para desear que el sonido de Dharma pueda oírse ampliamente y a lo lejos. Es también el deseo de que los seres sintientes puedan estar alejados del desamor, el odio, la aversión y los apegos, y que puedan abandonar la mente discriminatoria. Es así justamente como se oyen las enseñanzas del Buddha, sin la discriminación, tanto cerca como a lo lejos.
6 EL NUDO MAGNÍFICO (Tib.: Palbeu)
Este diagrama místico representa el gran amor de todos los Budas y una inacabable continuidad de enseñanzas de la mente de Buda.
El nudo magnífico representa el corazón de Buddha. También se llama el “nudo sin fin”, porque en el nudo no hay punto de comienzo ni de final, lo que significa que el conocimiento del Buddha es ilimitado y permanente. Los maestros tántricos a menudo se los dan a sus discípulos para llevar sus bendiciones y protección. La ofrenda del Nudo Magnifico es para desear que los seres sintientes puedan realizar el mismo despertar que el Buddha.
7 LA RUEDA DEL DHARMA (Tib.: Chukor)
La enseñanza de Buda. Rueda de doctrina o ley religiosa. La rueda que nos lleva a la perfección.
La Rueda de Dharma representa las palmas de las manos del Buddha. El Buddha enunció el Dharma para hacer girar la rueda de Dharma. La rueda tiene ocho radios que representan el camino óctuple – visión correcta, contemplación correcta, habla correcta, conducta correcta, forma de vida correcta, esfuerzo correcto, pensamiento correcto y concentración correcta. Los practicantes normalmente giran la Rueda de Dharma doce veces, para conmemorar el primer giro de la Rueda de Dharma dado por Buddha Sakyamuni, dando las enseñanzas del Hinayana sobre las cuatro nobles verdades – la verdad del sufrimiento, del origen de sufrimiento, de la cesación de sufrimiento y del camino a la cesación de sufrimiento. La rueda normalmente se voltea tres veces por cada una de las cuatro nobles verdades. La ofrenda de la rueda de Dharma es para desear que los seres sintientes tengan fortaleza y desarrollen la capacidad para que germine la semilla de la bodhicitta (la mente encauzada hacia la Iluminación).
8 EL ESTANDARTE DE LA VICTORIA (Tib.: Gyalchen)
Bandera que celebra la victoria del Budismo. Modelo erigido en la cima del Palacio de la Salvación.
El estandarte de la victoria representa la fructificación de la Budeidad, o lo que es igual, el logro de la Iluminación suprema, que es considerada como una victoria para el Budismo. La victoria es simbolizada por consiguiente usando el estandarte de victoria. De hecho, el estandarte es el símbolo de Buddha.
En su interior tienen el mantra ॐ म णि  ( OM MA-NI) en cada Tinsha.
Namasté.

Los Chacras

Según el hinduismo y algunas culturas asiáticas, los chakras son vórtices energéticos situados en los cuerpos sutiles del ser humano.

Su tarea es la recepción, acumulación, transformación y distribución de la energía llamada Prana.

La palabra viene del sánscrito chakra  significando “rueda” o “círculo”.

Los chakras se describen alineados desde la base de la columna hacia la parte superior de la cabeza.

A cada chakra se le asigna un color y son visualizados como flores de loto con distinta cantidad de pétalos en cada chakra.

Los chakras vitalizan el cuerpo estando asociados con la naturaleza física, emocional y mental. La función de los chakras es mantener la salud espiritual, física, emocional y mental equilibradas.
1ro. Chakra Raíz Muladhara. Color Rojo. Función Instinto,Supervivencia, Seguridad.

2do. Chakra Sacro (Hara)- Svadhisthana. Color Naranja. Función Emoción, Energía Sexual, Creatividad.

3er. Chakra Plexo solar-Manipura. Color Amarillo. Función Mente, Poder, Control, Libertad Propia.

4to. Chakra Corazón-Anahata. Color Verde. Glándula Timo. Función Devoción, Amor, Compasión, Sanación.

5to. Chakra Garganta-Vishuddha. Color Azul. Glándula Tiroides. Función El Habla, Auto-Expresión Y Crecimiento.

6to. Chakra Tercer Ojo-Ajna. Color Indigo o Añil. Glándula Pituitaria. Función Intuición, Percepción Extrasensorial.

7mo. Chakra Coronilla-Sahasrara. Color Blanco o Violeta. Glándula Pineal. Función Trascendencia, Conexión con la Divinidad.

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Namasté.

Mi historia de Cuencos

Esta es la tónica que me caracteriza, involucrarme y obsesionarme con algún tema hasta “jartar”…
No cabe ya decir que soy así de cansino siempre en todos mis asuntos, pero me justifico diciendo que con intensidad es como soy capaz de sentir y vivir.

Un cuenco es algo tan especial que no necesitas de mas para recibir sus dones… y casi es mucho si quieres extraer de el toda su ciencia, sus escalas sonoras y resonancias son tantas que para controlarlas se necesita mucha concentración y practica, la practica es necesaria hasta para respirar, y la concentración es un gran don que nuestra mente agradece dotándonos de una capacidad mas sólida de aprendizaje.

Seguiría desgranando mis experiencias con este cuenco si no fuese otro el motivo de este articulo; en mi hay siempre una fase de deseo material de los objetos que forman parte de mi “venate” y como los cuencos son algo tan material y al mismo tiempo tan espiritual, la tenencia de varios cuencos forma parte de mi deseo y por ser ahora el tema que ocupa mi tiempo, recorro internet y las tiendas físicas buscando ese cuenco que continúe con la saga que he empezado con (Pi); por el tamaño, forma, materiales y reacción, cada cuenco transmite unos sonidos diferentes entre si, Pi suena algo agudo, es como un cosquilleo en mi interior… cálido y tonificante.

No necesito mas para convencerme que Ramsés que es como se llama mi segundo cuenco tenia que ser de mayor tamaño para cubrir esa escala que en los grabes navega.

Ya son dos los cuencos que toco y varias las mazas que me he fabricado para con ellas sacar distintas gamas o tonos de ellos.
En referencia a ponerles nombre, no dejo de pensar que si a tus hijos le pones nombres para identificarlos también cuentas con ponerles un nombre con cariño y referente a un deseo de recuerdo y perpetuidad. A los cuencos también les he puesto nombre siguiendo ese mismo criterio, cuando tuve el primero en mis manos he de reconocer que no tenia claro que tenia que hacer con el primero, si tocarlo y acariciarlo para sentir su presencia y luego nombrarlo para darle mas personalidad o por el contrario, decidir que nombre tendría como cuando en un embarazo barajas nombres para el futuro hijo.
En este caso el hijo ya estaba en mis manos, se habían precipitado los acontecimientos y no tuve embarazo, pues ese cuenco llego a mis manos en un mercado artesanal y casi sin soltarlo (para pagar por el) salí del recinto con el cuenco en mi poder ( y sin nombre en mente).
Al llegar a casa lo mire o remire, lo toque muy sutil mente y sin conocimiento de como y donde golpear o acariciar con la maza, también lo medí y pese, con un paño y limpia metales le quite su antiguo envoltorio del tiempo y su reluciente aspecto surgió para renovar su samsara.
Tomando como nombre Pi en referencia al numero infinito.
El segundo cuenco de nombre Ramsés, tenia el nombre antes que su presencia física, pues no podía llamarse con otro nombre si venia a formar parte de mi la familia de cuencos.
Cada cuenco tiene su propia personalidad extraída del nombre, no voy a hablar ahora del numero Pi ni de Ramsés para numerar las cualidades que tienen y las que de ellos emanan como cuencos individuales y lo mas maravilloso es que juntos son Pi-Ramsés el principio de una gran dinastía en mi caso y parte de nuestra historia que siendo un tema distinto recomiendo conocer, me refiero a Ramsés y su ciudad Pi-Ramsés.
Nada mas que contar sobre el porque de los nombres… y mucho que vivir con ellos.

Ahora toco los cuencos…. el presente.
Namasté.

Cuencos Cantores

Los reyes me han traído este cuenco cantor, y como es típico y conocido en mi voy a dedicar todo mi esfuerzo tiempo y ganas en aprender a tocarlo, para empezar he recopilado un monto de infirmación que a continuación pongo, de muchas web que he visitado; a modo de resumen contienen todos los datos necesarios para saber algo sobre el tema.
El tocarlo, teóricamente no es difícil, pero puedo asegurar que tampoco es cogerlo y alucinar con los sonidos que se consiguen, pues si se, que se consiguen muchos y muy armónicos sonidos, pero yo casi que solo controlo el sonido de los golpes… y pensando que para hacerlo cantar necesitare de mas paciencia de la que me caracteriza.
Le he puesto de nombre Pi, en referencia a ese numero matematico que no tiene fin.
Los Cuencos Tibetanos o Cuencos Cantores son instrumentos de metal oriundos de la Región de los Himalayas. Sus orígenes se remontan a la cultura pre-budista Chamánica Bön Po, y sus secretos son un misterio que los monjes tibetanos guardaron durante mucho tiempo.
Estos instrumentos sagrados se diseminaron por todo Oriente y no fueron conocidos en Occidente hasta mediados del siglo XX.
En la cultura tibetana existe un profundo respeto por el sonido como fuente de esclarecimiento y fuerza espiritual; de hecho, los tibetanos consideran el uso de la voz como un elemento esencial de la naturaleza humana, el vínculo entre el mundo material y el espiritual.

Los Cuencos Tibetanos se utilizaban tradicionalmente para la meditación y la sanación. En los Monasterios del Tibet, el uso del cuenco era una práctica habitual: su sonido les ayudaba a mantener la salud a nivel físico y a conservar el equilibrio en el cuerpo físico y los cuerpos sutiles.

Tipos de Cuencos:

Bengal: Se caracteriza por tener un mayor grosor en las paredes del cuenco, siendo éstas más rectas y abiertas respecto a su base. Estos cuencos son los de mayor calidad en general y muestran al golpeo un gran equilibrio entre las notas que lo componen. Normalmente los graves son muy profundos y los agudos pueden ser muy coloristas, destacando su capacidad de vibración y penetración cuando lo colocamos cerca de nosotros.
Los Cuencos Bengal están trabajados a mano, puediendo ser de gran tamaño y peso – hasta de 8 ó 10 kg -. Su aleación es de Bronce Acústico, es decir, 3 partes de cobre y una de estaño.

Jarkanda: Se caracterizan por tener una forma ligeramente abombada, altos y de paredes finas. Esto se traduce en una gran capacidad de vibración, sobre todo en un su extremo superior. Ello hace aconsejable que se al pasar la baqueta se haga con la parte forrada para evitar el golpeteo indeseable de la vibración del cuenco sobre la madera de la baqueta.

La terapia del sonido aplicada con los cuencos tibetanos tiene, según la Musicoterapia, un efecto curativo muy potente además de ser de una gran belleza.
¿Qué es la terapia con cuencos tibetanos?
Es un masaje sonoro realizado con estos instrumentos metálicos (cuencos tibetanos)

Se utilizan golpeándolos o frotándolos con una baqueta y producen un sonido cargado de armónicos de naturaleza sanadora.

El paciente se estira en una camilla, cierra los ojos, y exclusivamente se concentra en el sonido que produce el terapeuta al tocar los cuencos tibetanos.
 
Los cuencos tibetanos han sido creados con conciencia e intención y son utilizados como guías en ritos ceremoniales, viajes astrales, el despertar de la conciencia y en la curación de enfermedades tanto a nivel físico, psíquico, mental, emocional y espiritualmente.
 
Los cuencos tibetanos están compuestos por una aleación de siete metales: plata, oro, mercurio, estaño, plomo, cobre y hierro y forjados de forma artesanal.
 
¿En qué se basa la terapia del sonido con cuencos tibetanos?

Toda terapia basada en el sonido, se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable.
 
El principio de resonancia designa la capacidad que tiene la vibración de llegar más allá, a través de las ondas vibratorias y provocar una vibración similar en otro cuerpo. Es decir es la capacidad que tiene una frecuencia de modificar a otra frecuencia.
 
Las mujeres que viven juntas o que pasan muchas horas juntas acaban ajustando sus ritmos hormonales. El ejército sabe que cuando cruzan un puente no pueden ir en formación, por el peligro de rotura del mismo, por lo que abandonan la formación hasta que lo han acabado de cruzar. Sendos ejemplos del principio de resonancia.
 
Además el sonido modifica nuestras ondas cerebrales, ayudándonos a entrar en otros niveles de conciencia, donde son posibles los estados de sanación espontánea y estados místicos, haciéndonos más receptivos a la auto-sanación.
 
El tercer factor de la terapia del sonido con cuencos tibetanos, son los armónicos. Cada vez que se produce un sonido aparecen los armónicos. Estos armónicos tienen efectos altamente beneficiosos sobre nuestro cuerpo y sobre nuestro campo energético.

Aunque no podamos escuchar frecuencias que están fuera de nuestro campo auditivo, ni podamos producir sonidos o frecuencias que estén fuera de nuestra capacidad, sin embargo mediante los armónicos podemos resonar con ellas.
 
¿En qué nos puede ayudar la terapia con cuencos tibetanos?
El médium Edgar Cayce predijo que el sonido sería la medicina del futuro y esto ya está ocurriendo.
Los grandes expertos en terapia de sonido ya han descubierto científicamente que mediante el sonido se puede conseguir la auto-destrucción de las células cancerosas y la curación de infinidad de enfermedades.
Los cuencos tibetanos son instrumentos de curación, sanación, relajación y meditación, ayudándonos a establecer una vibración saludable en todo nuestro organismo, tanto a nivel físico, mental o psicológico, emocional y espiritualmente.
Son un medio maravilloso para equilibrar los chackras y cambiar la conciencia desde un estado alterado de ansiedad y estrés hacia un estado de paz, relajación y serenidad, induciendo estados de sanación espontánea y estados místicos y elevando nuestra frecuencia vibratoria.
Las personas que han experimentado un masaje sónico con cuencos tibetanos experimentan grandes cambios, mayor claridad mental, aumento de la creatividad, mayor concentración, mayor visión de futuro y una gran sensación de paz. El resultado es un individuo más productivo, más centrado, más feliz, más sereno, más equilibrado, más en paz consigo mismo.
Existe un espacio de paz en nuestro interior y los cuencos tibetanos nos ayudan a entrar en él, nos ayudan a resonar con nuestra verdadera conciencia o yo superior y con ese sentimiento de paz y serenidad que todos llevamos dentro.
A nivel físico se utilizan en la curación de cualquier enfermedad; para recargar nuestro sistema energético, para aliviar el sufrimiento y el dolor (incluye el dolor emocional), para eliminar inflamaciones, para estados de ansiedad, angustia, estrés, depresión, tristeza, insomnio, hiperactividad.
Hace que los sistemas biológicos funcionen con más homeostasis; calma la mente y con ello el cuerpo y tiene efectos emocionales que influyen en los neuro-transmisores y los neuro-péptidos, que a su vez ayudarán a regular el sistema inmunitario, el sanador que llevamos dentro.

Origen e historia de la terapia del sonido con cuencos tibetanos

Según el gran maestro bodhisattva tibetano Gwalwa Karmaza, los cuencos cantores del Tíbet emiten el sonido del vacío, que es el sonido del universo manifestándose. Son el símbolo de lo incognoscible y como aleación datan de la época del buddha histórico, Shakyamuni (560 – 480 a C.)
Los orígenes de los cuencos tibetanos y su historia detallada se pierden en el pasado lejano y seguramente es un regalo de la religión chamánica Bon, que existía en el Tíbet varios siglos antes de la llegada del budismo.
Tradicionalmente los cuencos tibetanos se utilizaban para la meditación y la sanación en los monasterios de monjes.
 
MASAJES VIBRACIONALES CON CUENCOS TIBETANOS.
El masaje vibracional o de sonido es una técnica de armonización natural que actúa tanto sobre el plano físico como el emocional, el mental y el espiritual. Los instrumentos tibetanos tradicionales que se utilizan están hechos artesanalmente con una aleación de siete metales oro , plata, mercurio, cobre, hierro, estaño y plomo.
Permite obtener relajación y el reencuentro con el placer que proporcionan las cosas simples.
Actúa como fuente de energía para todo el cuerpo. Afloja y libera tensiones musculares. Expande e intensifica el cuerpo aurico, que actúa como defensa energética. Aumenta en general las defensas del organismo y brinda paz interior. Trabaja sobre el equilibrio entre ambos hemisferios cerebrales, resultando ideal para personas muy racionales o con estrés mental.
Su práctica regular ayuda a la reafirmación personal y favorece una mejor relación con el entorno. Los sonidos que emanan de estos maravillosos instrumentos son un gran apoyo para la meditación ya que estimulan la actividad de ondas cerebrales de tipo alfa y beta y despierta la capacidad de dar y recibir.
La ciencia y la experiencia nos dice que todo es energía, todo es vibración. No hay nada como cosas duras o inmóviles o estáticas. Todo Vibra.
El ser humano también y dependiendo de la frecuencia de onda, la vibración será más elevada o más burda, aquí influyen mucho los pensamientos, los sentimientos.

Donde existen bloqueos la energía se traba, no fluye. Entonces sufrimos porque no hay armonía en nosotros, ya sea por exceso o por deficiencia en nuestra energía o en determinadas frecuencias de energía, que corresponden con lo que comúnmente se llaman chacras.

Esta falta de armonía se traduce en problemas que van desde enfermedades físicas, desequilibrios emociónale, problemas sexuales, de relación con los demás o con el mundo, falta de amor etc. Lo que tenemos que hacer es desbloquear, hacer fluir y armonizar esas frecuencias.
 
Los cuencos son instrumentos hechos especialmente para que al frotarlos o golpearlos como campanas produzca sonidos que se llaman armónicos, que son vibraciones complejas que por resonancia, activan, armoniza y complementan nuestras vibraciones desarmónicas. La sensación es de elevación, placer relajación y armonía. No debemos quedarnos sólo en su sonido ya que – para mi – lo realmente importante es su vibración.
 
El efecto es sanador, el trabajo terapéutico con cuencos es una terapia llamada vibracional. Ya que sea que nos relajemos para escuchar un concierto armonizador o que coloquen sobre nuestro cuerpo los cuencos para hacerlos sonar encima nuestro, el efecto es el mismo, las ondas vibracionales de estos instrumentos, con su armonía, van a equilibrar y armonizar por resonancia nuestra vibración personal. En el caso de los cuencos es que no hay que hacer nada para estar mejor, solo estar en el lugar donde los cuencos inundan con su sonido.Incluso las personas que no prestan atención a los sonidos sutiles quedan perplejas al oír una campana tibetana, también los animales, adoptan actitudes curiosas. Es debido a que la vibración se siente por el cuerpo entero, de ello muchos sonidos y vibraciones nos pueden devolver la quietud a nuestra mente. La vibración relaja y descongestiona.
 
Masajes con cuencos tibetanos.
 
Hay diferentes formas de dar un masaje, pero para poder haceros una idea los cuencos se colocan alrededor del cuerpo y se van haciendo sonar, luego se van añadiendo los cuencos a los puntos energéticos del cuerpo -chackras- a cada uno su correspondiente, se frotan se golpean. Todo con suma delicadeza y estudiando la reacción de la persona se irá llevando el cuenco alrededor de cuerpo y es bueno tocarlo también a ciertas distancias para poder masajear los diferentes campos auricos. Como digo hay muchas formas pero esta es una ligera idea de lo que consta un masaje, es ideal usar Tinghas y diapasones a la vez, ya que es una excelente combinación.
 
Masaje Vibracional Para Cargamiento Y Dolores Musculares:
Para este una buena nota es SOL ya que pertenece a fuego.
 
Se hecha agua caliente en el cuenco no mucha, se coloca en la zona, si la zona mantiene estabilidad no es necesario meter la mano, en caso de no habar estabilidad habrá que meter una mano para evitar que el cuenco se derrame. Se coge el palo y por la parte de la piel se da vueltas, si la mano está dentro se va de un lado para otro sino se hace circular. La otra mano se coloca en el sacro en caso de ser la espalda , esta mano no hace nada solo para sentir que la vibración se expande, si esta mano no nota nada es que la zona está realmente bloqueada.
Después de cada sesión se recomienda no comer, mejor una infusión o algo suave, sopa etc.
 
Los metales relación con los planetas:
 
Oro – Sol
Plata – Luna
Mercurio – Mercurio
Hierro – Marte
Estaño – Júpiter
Plomo – Saturno
Cobre – Venus
 
Notas musicales correspondientes a los Chakras y sus elementos:
 
Chackra base Muladara – 1º Chackra le corresponde la nota Fa- F- Mantra LAM – Tierra.
Chackra Swadistana- 2º Chackra le corresponde la nota Do- C- Mantra- VAM – Agua.
Chackra Manipura- 3º Chackra le corresponde la nota Sol – G- Mantra RAM – Fuego.
Chackra Anahata – 4º Chackra le corresponde la nota Re- D- Mantra YAM – Aire.
Chackra Vishuda- 5º Chackra le corresponde la nota La- A- Mantra HAM – Éter.
Chacra Ajña – 6º Chackra le corresponde la nota Mi- E- Mantra OM – Éter.
Chackra Sahasara- 7º Chackra le corresponde la nota Si- B- Mantra silencio.- Éter.
 
La relación de los chakras con las notas musicales en este caso están basadas en la filosofía oriental, no en la americana. La americana va desde 1º chakra con Do así sucesivamente, donde no están relacionada con la vibración de cada chakra, no vamos como la escala musical Do,Re,Mi,Fa,Sol,La,Si. La filosofía oriental ha correspondido las notas con cada chakra fundamentándose en la vibración de cada chakra y cada nota musical.
 
La importancia de las ondas cerebrales.
 
El impulso electro químico generado en las neuronas provoca las ondas cerebrales que se observan en un electro encefalograma. Se tienen cuatro ritmos.
 
BETA- entre 15 y 30 Hz o ciclos por segundo. Es del hemisferio cerebral izquierdo. Se caracteriza por el pensar analítico, la lógica, realiza operaciones matemáticas. La acetilcolina es su principal neurotransmisor. Donde tenemos menor capacidad de rendimiento cerebral. Todos los sentidos, tacto, gusto, olfato, oido y vista están asociados con el funcionamiento del cerebro en ritmos BETA.
 
ALFA- entre 8 y 14 Hz o ciclos por segundo. Es del hemisferio cerebral derecho. Aparece en estado de quietud y relajación, de paz y es el ritmo de súper aprendizaje. Los neurotransmisores de este ritmo son acetilcolina, serotonina y dopamina.Aquí se produce el máximo rendimiento de nuestro cerebro aumentas los sentidos y además asocia a estados de tranquilidad, descanso , creatividad, inspiración, intuición. Es un estado que no se llega a perder la conciencia, un estado de meditación, hipnosis. En este estado se trabaja el nivel mental.
 
THETA entre 5 y 7 Hz o ciclos por segundo. Es del hemisferio cerebral derecho. Se observa en el proceso onírico, fase REM del sueño. Es el ritmo del chaman la serotonina es su principal neurotransmisor. Se relacionan con niveles mentales muy profundos, donde poseemos mecanismos mentales muy poderosos, como por ej. Eliminar el dolor e influir en otros procesos biológicos. La videncia es en este estado.
 
DELTA entre 0.2 a 4 Hz o ciclos por segundo. Del hemisferio cerebral derecho. Es el ritmo del sueño profundo, del descanso total y dura de una a una hora y media del tiempo total del sueño.
 
Adicionalmente, cuando se toca cerca o directamente encima del cuerpo, las vibraciones sonoras se transmiten a nuestra sangre y órganos, de modo que puede utilizarse como instrumento de sanación.
 
Tanto el recibir el sonido como emitir el sonido correspondiente se utiliza la capacidad vibratoria del sonido para tomar contacto con nuestro interior, relajarnos y liberar los nudos tanto físicos como emocionales que podamos tener. El uso de la música y el sonido con una finalidad terapéutica y trascendente es tan antiguo como el hombre.
 
Beneficios de los masajes vibracionales.
 
Permite obtener relajación y el reencuentro con el placer que proporciona las cosas simples. Actúa como fuente de energía para todo el cuerpo. Afloja y libera tensiones musculares. Expande e intensifica el cuerpo aurico, que actúa como defensa energética. Aumenta en general las defensas del organismo y brinda paz interior. Trabaja sobre el equilibrio entre ambos hemisferios cerebrales, resultando ideal para personas muy racionales o con estrés mental. Produce una profunda limpieza a nivel celular liberando memorias que habiendo quedado impresas en nuestras células, nos inducen a repetir desactualizados patrones de comportamiento, hábitos nocivos que pueden ser reemplazados por otros saludables. Su práctica regular ayuda a la reafirmación personal y favorece una mejor relación con el entorno
 
– Relaja el cuerpo, mente y espiritu.
– Equilibra los hemisferios cerebrales.
– Para la limpieza energética tanto de personas como animales y lugares.
– Excelente para la ansiedad y la concentración.
– Dolores musculares y de cabeza.
– Ayuda al encuentro de uno mismo.
– Limpia interiormente sacando todo aquello que dentro ocupa lugar.
– Induce a desaparecer el insomio.
– Al relajar todo nuestro estrés es de las mejores terapias para el stress.
– Favorece la concentración.
– Desbloquea los chakras haciendo que fluya la energía.
y muchos beneficios mas.
 
Los cuencos son originarios de la cultura prebusdista shamánica Bon Po de los Himalayas y pueden ser usados para hacer, música, una música diferente a la que nuestros oídos occidentales están acostumbrados.La tradición del budismo tibetano posee un enorme conocimiento del poder del sonido. Para ellos un maestro del Sonido “puede matar a lo que vive y resucitar a lo que está muerto. Cada ser y cada cosa tiene su propio sonido, pero este sonido varía dependiendo del estado del ser y de la cosa que produce el sonido en cada momento concreto. Todo consiste en un conjunto de átomos que bailan y producen sonidos con sus movimientos. Se dice que el viento creó las bases de nuestro mundo mediante un movimiento giratorio que produjo un Sonido. Éste combinó la forma y la materia, de donde emergieron las formas. Éstas, al moverse, produjeron otras a través del poder del sonido que habían hecho. Cada átomo canta incesantemente su propia canción… Y al igual que existen sonidos creativos, hay también sonidos que hacen que la materia se desintegre. Cualquiera que pueda producir ambos tipos de Sonido tiene el poder de crear y destruir a su antojo”
 
El físico norteamericano Edgar Cayce, y Rudolf Steiner, filósofo alemán fundador de la Escuela Antroposófica, pensaban que “tonos puros” serían utilizados para la sanación a finales del siglo XX. Asimismo Nostradamus predijo la curación del cáncer también mediante un “tono puro” en 1998.
El doctor Gaynor, autor del libro “Sonidos que Curan” y director del Departamento de Medicina Oncológica e Integrativa del centro Strangh-Cornell para la prevención del cáncer de Nueva York, ha utilizado con éxito el sonido de los cuencos y otras técnicas sonoras en cientos de pacientes.
Tal como ya los antiguos parecían saber, todo en el universo está en un estado de vibración. La resonancia es la frecuencia en la que un objeto vibra más naturalmente. Tal como describe Jonathan Goldman en su libro Sonidos que sanan, “por medio de la resonancia es posible que las vibraciones de un cuerpo alcancen a otro y lo pongan en movimiento. Esto puede observarse fácilmente, por ejemplo, cuando un cantante rompe una copa con su voz. Lo que ocurre es que la voz del cantante puede igualar la frecuencia de resonancia del cristal, provocando así su vibración.”
Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es que “el sonido es una onda portadora de conciencia”. Dependiendo de dónde esté situada la conciencia del individuo cuando crea un sonido, éste llevará información de ese estado a la persona que lo reciba.
 
Los tingshas son los cimbalos rituales del Budismo y la mayoría de la gente desconoce que son herramientas de diagnostico para evaluar el cuerpo humano. Campanas y dorjes son considerados como herramientas de sabiduría y compasión. Los occidentales las llamamos campanas cantoras tibetanas y su sonido mantra es el OM que simboliza la perfección y está visto como el sonido del cuerpo.
 
Si te has leido todo y sigues interesado en este tema, he encontrado un programa que reproduce los sonidos de los cuencos cantores es gratuito y puedes bajartelo de la pagina del autor. (Programa)
 Namasté.